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Graduación en alfabetización digital y manejo de nuevas tecnologías para 600 alumnos de Telecentros TigoUne

Este 31 de julio, 600 estudiantes de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, recibirán su grado en Alfabetización digital y manejo de Nuevas Tecnologías gracias a los Telecentros de TigoUne ubicados en las localidades de Suba y Kennedy.

 

Bogotá D.C., Julio 31 de 2015. Un ejemplo de cómo, si se encuentran los recursos y las ganas de superarse, se puede marcar la diferencia en la vida de las personas, se verá este 31 de julio en el Coliseo Cayetano Cañizares, de Kennedy, cuando 600 personas de escasos recursos, reciban de manos del Ministro de las TIC, David Luna; del presidente de la compañía TigoUne, Esteban Iriarte; de la directora de la Fundación EPM, Luz Mónica Pérez y del Director del Instituto Distrital de Participación y Acción Comunal, Máximo Noriega, el diploma en Alfabetización digital y manejo de Nuevas Tecnologías. 

El evento es el resultado del trabajo realizado gracias a una iniciativa de TigoUne con el apoyo de la Fundación EPM y el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal, IDPAC, que dio lugar a la creación de los Telecentros en los que se capacita a las personas de las localidades de Suba y Roma (Kennedy) en el manejo y apropiación de las Tecnologías de la Comunicación y la Información –TIC-, con énfasis en la participación ciudadana.

 

Alfabetización Digital

A los Telecentros llegan personas de todas las edades, niños, adolescentes y adultos mayores que encontraron en estos lugares, que abrió la empresa TigoUne en las localidades de Suba y Kennedy, la oportunidad para salir del rezago tecnológico y abrirse camino hacia nuevas oportunidades.

La idea de crear los Telecentros surgió a partir del cumplimiento del Decreto 317 de agosto de 2006 que dio lugar al Plan Maestro de Telecomunicaciones de Bogotá, en el cual las empresas de telecomunicaciones se comprometieron a fomentar el acceso, uso y apropiación de las TIC.

Fue así como surgió el programa de Alfabetización Digital. Allí las personas desarrollan habilidades y capacidades para el uso adecuado de la tecnología que beneficia su desarrollo social y comunitario y de paso reduce su aislamiento en las localidades y facilita su inclusión social, promueve su participación ciudadana y les genera una oportunidad para mejorar su situación económica.

Para determinar las áreas de aprendizaje se hizo un estudio sobre las necesidades de las comunidades. Se escogieron las dos localidades más grandes de Bogotá, Suba con 1’200.000 habitantes y Kennedy con 1’019.949, y ambas con una alta necesidad de servicios y muchas familias que carecen de recursos, incluso para capacitarse.

En los Telecentros se imparte enseñanza sobre el manejo básico del computador y sus componentes, a manejar un sistema operativo así como los dispositivos y el uso de programas. Aprenden a desarrollar trabajos con el manejo de herramientas, a navegar por la red y a emplear herramientas y aplicaciones útiles en la búsqueda de información y gestión de contenidos en la red o en línea.

Cada curso tiene una duración de 20 horas a lo largo de un mes, mientras que los talleres abarcan 10 horas y a ellos asiste población que está entre los 7 y máximo 85 años de edad.

De los 600 alumnos que se graduarán este 31 de julio algunos estudiaron Informática Básica, otros aprendieron Ofimática, que incluye el manejo de herramientas como Word, Excel, PowerPoint y Publisher, y unos más hicieron cursos en Internet aprendiendo a sacar el mejor provecho de plataformas como YouTube, Prezi y de las redes sociales Facebook, Twitter e Instagram.

Cada Telecentro cuenta con equipos de última tecnología como computadores todo en uno, tablets, cámaras, televisión y consolas Xbox con Kinect.

Los Telecentros trabajan de la mano con MinTic en la capacitación en temas de Gobierno en Línea para que las personas puedan realizar trámites en línea y ahorren tiempo, dinero y molestias cuando deben hacer una reclamación, tutelas, pagos u otras tareas. 

También han podido ser parte de las pruebas de portales como www.sivirtual.gov.co para realizar trámites, así como el desarrollo de la Ventanilla Unificada de Denuncias. Además, en el Telecentro de Roma el MinTic realizó la prueba piloto del proyecto ‘Página anti-corrupción’ que permitió que los estudiantes aportaran sus ideas para un mejor desempeño de la página web que entrará en funcionamiento en los próximos meses. 

Incluso se han desarrollado actividades y laboratorios como la primera videoconferencia desde las oficinas de Gobierno en Línea, donde comprobaron la utilidad del  internet para realizar trámites con el Estado. También para su vida laboral se les brinda orientación si se presentan ofertas laborales en entidades de las localidades donde puedan aplicar lo que han aprendido.

“Se busca motivar a la comunidad a acceder a los beneficios de las TIC a través del aprendizaje en los Telecentros. Hemos tenido varios casos en los que las personas aplican a puestos de trabajo con estos conocimientos y en estos momentos se encuentran laborando”, explica Esteban Iriarte, Presidente de TigoUne.

El presidente destaca que estos puntos además se convierten en un espacio de encuentro que les ayuda a iniciar buenas relaciones con otras personas y los hace sentir incluidos y aceptados. “Nos interesa que los colombianos adopten la tecnología, porque sabemos que ahí está el presente y futuro de un país desarrollado e hiperconectado, pero nuestra apuesta es a promover un estilo de vida digital responsable, porque ese país que soñamos requiere de ciudadanos digitales que hacen de la tecnología parte de su vida y no su vida, que siguen siendo personas que se relacionan y construyen lazos”

 

Puede hacer la diferencia

Esteban Iriarte asegura que hasta hoy la población que acude a los telecentros se ha incrementado. “El año pasado se inscribieron cerca de 1.450 personas en Suba y Kennedy; mientras que en lo que va de este año esa cifra ha llegado a 1.972”. Sumando las personas que se han capacitado en los Telecentros de Bogotá desde el año 2006 la suma asciende a 5.000.

Adicional al Programa de Alfabetización Digital, en los Telecentros se adelantan otros proyectos, como “Red Segura” donde se sensibiliza a la comunidad sobre la importancia de la infraestructura de telecomunicaciones para garantizar la prestación del servicio y se invita a denunciar el robo o daño de ésta. 

Por otro lado, se tiene el taller “Conéctate con ellos”, con el que se asesora a los padres de familia sobre el uso seguro de las TIC, los cuidados que deben tener sus hijos al momento de navegar por la red y las precauciones que tanto padres como hijos deben tener para evitar delitos informáticos.  Estas capacitaciones se realizan en convenio con la Fundación EPM en el marco de la estrategia de sostenibilidad de TigoUne. 

“Concertamos un esquema de aprendizaje para estas comunidades vulnerables que conlleva no solamente el aprendizaje de herramientas o nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, sino también un escenario dispuesto para aprender elementos en torno a la exigibilidad de derechos y la participación ciudadana”, explica Máximo José Noriega, director general del Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal - Idpac.

Muchas de las personas que acuden a estos puntos en Suba y Roma hacen parte de la población adulta mayor que quiere capacitarse para apoyar a sus familiares en actividades que requieren de la informática, o para establecer contacto y poder socializar con otras personas a través de correo electrónico, redes sociales y otros medios.

Otros que han encontrado mucha utilidad en los cursos son jóvenes o madres cabezas de hogar que buscan una opción para ingresar al empleo formal y mejorar sus condiciones de vida. Sin duda, de la mano de la tecnología esas posibilidades aumentan.

 

Las Historias de Vida

Martha Sabogal, una mujer de 55 años que se quedó sin trabajo hace diez y desde entonces pasaba los días en casa cuidando de sus padres y trabajando en lo que podía como comerciante, hasta que empezó a vivir una experiencia que le cambió la vida: aprendió a manejar un computador. Aunque suene increíble, ella era una de los cientos o miles de personas que en pleno Siglo XXI no sabe, o mejor no sabía, manejar estos aparatos por falta de recursos y de oportunidad para aprender.

Cuando se enteró de que existía un lugar cerca de su casa donde se dictaban talleres gratuitos para personas que no tenían idea de cómo usar las nuevas tecnologías, algo incrédula, se inscribió. Una vez supo cómo manejar el computador empezó a conocer y manejar Internet y se inscribió en un curso de Power Point y finalmente en uno de Publisher.

Allí se dio cuenta de sus posibilidades y decidió abrir una microempresa: montó su propio negocio de publicidad en donde hace pendones, tarjetas, folletos y otras cosas más. Se convirtió en una emprendedora. “Esto no solamente me satisface en lo personal, sino que además también le da a uno la posibilidad de vincular a más personas. Aprender a usar el computador y distintos programas me permitió salir del hogar. Me ha cambiado la vida”, cuenta Martha.

Su caso no es el único, también está el de Ángel Rodríguez, quien sufre una discapacidad físico motriz que lo obliga a movilizarse en un triciclo que impulsa manualmente. A sus 49 años se decidió a sacarle provecho a su viejo computador y luego de muchos esfuerzos Margarita, su madre de 78 años, invirtió los ahorros para adquirir un portátil. Hoy su hijo es veedor en proyectos para personas con discapacidad en la localidad de Kennedy.

Otros que llegan con un poco más de experiencia en nuevas tecnologías aprovechan para enriquecer sus conocimientos, tal es el caso de Mónica Pinzón, una docente de inglés de un colegio distrital en Kennedy que quiso captar la atención de sus alumnos utilizando herramientas tecnológicas que lograran un aprendizaje más dinámico con sus alumnos, una de sus propuestas para los muchachos fue la elaboración de un calendario en inglés con el programa Publisher, que ella misma había aprendido en el Telecentro.

 

La inclusión, un compromiso de los Telecentros

La capacitación en las localidades de Suba y Kennedy en el manejo de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación abarca a toda la población, incluidos niños con alguna discapacidad cognitiva que asisten a los Telecentros y aprenden en igualdad de condiciones.

Uno de ellos es Mateo, un jovencito de 14 años de edad con Síndrome de Down, que pertenece al instituto Crecer de la Secretaría de Integración Social, en Suba, hace 7 años. Desde febrero de 2015 ingresó a uno de los talleres de informática básica en el Telecentro que TigoUne abrió en esa localidad y hace parte de un grupo de 32 niños especiales que recibirán su grado este 31 de julio.

“El trabajo con ellos requiere mucho amor y dedicación para que entiendan y aprendan cualquier oficio o tarea que se les vaya a enseñar, porque tienen una condición especial y diferente”, cuenta su madre, Clara Patricia Noel Barbosa, contadora de profesión.

Ella asegura que su hijo ha aprendido todo acerca del funcionamiento de los equipos, cómo encenderlos e iniciarlos así como distintas funciones que le pueden ayudar a realizar distintas tareas. “Su aprendizaje se basa en la repetición una y otra vez porque ellos son niños con una memoria muy visual”, explica.

El menor tiene una acompañamiento constante de facilitadores que lo familiarizan con el funcionamiento del equipo y las herramientas que puede manejar y esto se ha traducido en resultados concretos, pues Clara Patricia asegura que desde que realiza los talleres ha aumentado su nivel de independencia para interactuar con el equipo, que antes sólo empleaba para entrar a Internet y buscar música en YouTube.

“Ahora no solo realiza rutinas que ya sabía sino que también aplica otros conocimientos que ha adquirido  en el Telecentro, como el manejo de Power Point, y ya me muestra cómo hacer una tarjeta y aprendió a hacer figuras y trasladar colores, por ejemplo. Tiene un conocimiento más a fondo de para qué sirve un computador”.

Para ella eso es lo más valioso, que Mateo no dependa de nadie y adquiera habilidades que lo conviertan en alguien útil para la sociedad, que aprenda un oficio y pueda contribuir a través de él en beneficio de sí mismo, de su familia y del país.

Como él, niños de distintas edades y con diferentes condiciones de discapacidad asisten a distintos cursos que se dictan en los Telecentros, incluso en condición de autismo, según la madre de Mateo, para quien lo importante es que tengan una oportunidad y no se les cierren las puertas.

“Esta es una gran idea, no solo para niños con una condición especial, sino para personas de la tercera edad, por ejemplo, que se van quedando relegadas porque la tecnología avanza y los empieza a dejar por fuera. Todo el que sienta que está falto de ese aprendizaje debe ir a estos centros. Eso es lo valioso que tienen estas iniciativas de la empresa privada porque en una sociedad como la nuestra es fundamental que las persona tengan educación, así se logra gente de bien, trabajadora y honesta”, afirma Clara.